
A través de nuestra vida las personas van y vienen, algunas permanecen a nuestro lado en todo momento, tal es el caso de los familiares y los verdaderos amigos, pero hay otras personas que simplemente llegan para cumplir una misión en nuestras vidas y tan rápido como aparecen, desaparecen, sin siquiera darte tiempo para detenerte a pensar las cosas.
Todo esto viene debido a que esta mañana escuché en el metro a dos niñas, que le decían a una tercera lo siguiente: "tranquila, no te des mala vida por él, que quien se va sin ser echado vuelve sin ser llamado"; está bien,no es la primera vez que escucho esto, e incluso en algunas oportunidades yo me he encontrado en la misma situación que ellas, pero lo que me llamó la atención del asunto, es que al fin comencé a pensar en los múltiples significados de este popular dicho, sobre todo entre féminas.
Una de mis conclusiones al respecto es que normalmente utilizamos esa expresión para brindarle "consuelo" (por llamarlo de alguna manera) a alguna amiga que se encuentre en una mala situación sentimental (entiendase esto por el hecho de que su pareja la deje). Aunque me duela admitirlo, las mujeres siempre intentamos dejar mal a los hombres, como ya lo dije, me duele admitirlo pues mi condición de mujer me impide perjudicar a mi género, pero es cierto, y en eso me incluyo, pues son contadas las oportunidades en que nos apiadamos de ellos y los defendemos, intentando apreciar sus cualidades y no fijarnos tanto en sus defectos.
Con todo esto me refiero a que debemos intentar ser menos críticas y exigentes con ellos, y también pensar cuáles podrían ser las causas de su comportamiento sin reaccionar premeditadamente, y escuchar nuestras amigas pero sin tomar sus palabras como instrucciones exactas, ya que como amigas siempre trataremos de levantar tu ánimo y exonerarte de cualquier culpa, pero es posible que en realidad la única culpable seas tú.
Esto no significa que a partir de ahora las mujeres debamos retroceder en la historia, para ser sumisas y dejarnos controlar nuevamente por los hombres, sino que simplemente pensemos bien las cosas y no nos dejemos llevar por esta clase de dichos, porque no siempre los que se van sin ser echados vuelven sin ser llamados.
Miri..!*