martes, 22 de diciembre de 2009

El Satánico #666

El Semanario Urbe llega a su edición número 666, por ser este un número plenamente identificado con "el demonio", según lo estipulado por la Iglesia Católica, esta irreverente, divertida y veraz publicación, con sus staff de periodistas/columnistas/articulistas, se dieron la tarea de imortalizarla con temas totalmente relacionados con todo el misticismo que envuelve a esta "diabolica" cifra.

Antes que nada debo decir uno de mis incentivos para leer el semanario fue solamente mi estado de encantamiento en lo referente a Gerard Cortez, y ni puedo negar que el humor de Lizandro Melean me parecía genial, me era inconcebible la idea de abrir el semanario y no leer sus respectivas secciones, de las que en este momento sólo recuerdo la de Gerard, llamada "After Hours". Algo que siempre me molestó fue que este par de seres tan geniales e increibles dejaran de estar a cargo de la publicación y nunca dieran una edición de despedida o quizás un atisbo de que dejarían de pertenecer al staff de Urbe y por este motivo, la ausencia de Lizandro y Gerard, dejé de leer el semanario, hasta hoy, que gracias al aviso de mi nuevo vicio, twitter decídí comprar la edición; pero bueno eso ya es otro cuento, vayamos con lo realmente importante aquí, que es la publicación de la edición número 666.

Esta edición, dirigida por el siempre divertido y quizás en exceso malandrizado Carlos Piña, se encuentra impresa al revés. Sí, con esto lo que quiero decir que la portada se encuentra en la contra portada y viceversa. Ya con este hecho notamos que no sería una edición normal del "semanario más vendido de Venezuela (después de la gaceta hípica)",  pero la verdadera sorpresa estaba dentro, implícita en el contenido. Mientras exploraba el semanario me topé con varias columnas nuevas (para mí, pues ya expresé mi abandono a Urbe).




Pero primero que nada, la editorial, aquella simple cuartilla que relativamente da vida a toda la publicación e incita (a personas como yo, que nos tomamos la molestia de leerlas), a continuar con la lectura de la publicación, pues bueno, no se a los demás lectores, pero a mi me resultó frustrante y medio malandrosa, con un dejo de sátira balurda que no cuadra para nada con el estilo de esta conocida publicación venezolana, tanto así que una niña fresa como yo, con limitados conocimientos acerca del rock y sus géneros afines, pude notarlo.

Igualmente no pude dejar de extrañar mis viejas secciones, aquellas que adoraba y no podía esperar la hora de comprar el semanario al viejito que se sienta fuera de la estación del metro del Silencio, mientras alegraba mi espera para subir al autobus que me traería a mi pueblo. Pues ya no está Sexilia, no está Michell, no está Gerard, ni Juan Pablo, ni Lizandro, de mis antigüos redactores favoritos sólo permanecen Eros y Gabriel Torrelles, de quienes percibo las mejores intenciones de mantener el old style de urbe.

Pero no todo es triste ni mucho menos malo. La columna de el guapo Alex Goncalves, titulada "maldita conexión", que he leído en sus publicaciones anteriores a través del blog de este chico, me resultó entretenida a pesar de que en oportunidades anteriores me pareció genial. También conseguó un par de columnas llamadas "Verock" y "El Bypass" que definitivamente cuativaron mi atención, por la forma tan dvertida en que ambas redactoras abordaron el tema. Por supuesto para la columna de Eros y Gabriel Torrelles sólo tengo miles de alabanzas pues desde un principio sus columnas/articulos me han parecido geniales en la máxima extensión de esta palabra.

Claro, que esto que mencioné en el párrafo anterior fue lo único relativamente bueno para mi del "satánico #666", porque a medida que avanzaba en la lectura del sobre "la venta del alma" me estaba dando un ataque, pero el ataque, pues colocaron una foto del redactor de dicho articulo, y mi comentario con respecto a él fue: "más malandro, tukki y reggaetonero no puede ser porque se muere"; sinceramente, yo no entiendo esta edición, tanto así que el simple hecho de leer el semanario completo me resultaba fastidioso, pero sin embargo lo hice para poder criticar con bases.

Así que para concluir los invito a que lean el semanario urbe en su edición #666 para que comprueben que todo lo que expresé es cierto, obviamente no espero la aprobación de todos, pero esta es la idea del asunto, la diversidad de opiniones y la libertad para emitirlas.


Miri..!*

1 comentario:

Unknown dijo...

Cariño yo era un gran fanático del URBE, hace unos cuantos años... De verdad que no dejaba de leerlo ni una semana, los tenía coleccionados, más de 100 ejemplares seguidos, ni uno perdido... Pero que gran perdida para el semanario cuando se fue Adriana Lozada, la Editora Estrella, y con ella se fueron muchos de los grandes columnistas.. El URBE pasó de ser un semanario Underground a ser un semanario más comercial... Que decepción.. De la arrechera que agarré regalé toda mi colección de URBE, sinceramente una gran perdida..

Saludos..